header image
 

La esquina y el viento.

En la esquina del viento,
culpable de triste lamento,
testigo de despedidas
y nuevos reencuentros.

En la esquina del viento,
testigo de sonrisas
culpable de llantos,
y añoranzas de un recuerdo.

En aquella esquina,
donde los hombres caminan
pisoteando las baldosas,
sin imaginar que ocurre allí.

En aquella esquina,
donde el tiempo pasa
sin piedad alguna
sin preocuparse de nada.

En la esquina del viento,
culpable de triste lamento,
testigo de despedidas
y nuevos reencuentros.

En la esquina del viento,
donde sopla con fuerza
borrando huellas de un pasado
golpeando hastiados corazones.

En aquella esquina,
donde el viento nos sacude
cada vez que pasamos por ella
con furioso gesto.

En aquella esquina,
donde el viento alborotó tu pelo
y contrajo el vestido a tu cuerpo,
donde te vi pasar por primera vez.

En la esquina del viento,
culpable de triste lamento,
testigo de despedidas
y nuevos reencuentros.

Nos vemos,
en la esquina del viento.

imagen; citronic

Un jodido espejismo.

Ellos escuchan música clásica para sentirse mejores, suben esos temas a sus páginas y la adornan con fotografías de amaneceres, atardeceres y anocheceres. Van diciendo que en sus casas cogen un libro y lo leen en una tarde lluviosa de invierno acompañados con Morzart de fondo. Luego cuando están solos en una de estas situaciones se dicen a ellos mismos que muy bien, que así es como tienen que hacerlo, que no necesitan nada mas. Cuando caiga el sol mirarán por la ventana y verán la luna, dirán que la aman, que es su inspiración y escribirán para ella mientras fuman hierba. Saldrán a pasear o a tomar algo con personas no tan interesantes como ellos, porque ellos no escuchan Bach, ni beben vino en delicadas copas de cristal, ni sabrían guardar secretos con las noches, sus eternas amantes, porque para ellos la noche tiene esa magia especial que los inspira a actuar como lo hacen y a escribir lo que escriben. Caminarán con la cabeza bien alta orgullosos de sentirse artistas y ser como son.

Mientras ellos miran la luna, o esperan que caiga la noche para decir al día siguiente a sus compañeros de trabajo y amigos que la pasaron en vela con la compañera melancolía, o mientras escriben esas palabras que dicen estar inspiradas en el arte que solo un poeta es capaz de ver en las pequeñas cosas… yo seguiré bebiendo cerveza con sabor a lata, tirado en el sofá de mi casa, pero sin escuchar Mozart o Bach, tampoco miraré la luna ni diré que la noche me inspira, pasearé por las calles, pero sin ningún motivo en particular… aunque, eso sí, las letras de un buen libró seguirán desgastando mi cansada mirada.

imagen; airoria

Intimidad en Soledad.

¡Cuánto has echado de menos todo esto!
nunca soportaste que estuvieran pendiente de ti,
ahora vas por la calle de un lado para otro,
a tu paso, ese tan acelerado como si tuvieras prisa,
danzando de aquí para allá, de un lugar a otro,
sin tener que dar explicaciones y sin que te las pidan,
ahora nadie se atreve a coaccionar tu libertad,
si quieres pasarte dos días vagabundeando…
¡adelante! ahora puedes hacerlo.
Siempre buscaste esta soledad en la que te encuentras,
porque sabías perfectamente que en ella
residía tu verdadero ser, tu verdadera personalidad,
Ya lo dijo Miguel Hernández, se te adelantó…
“solo soy yo cuando estoy solo”.
Si aquel tipo se hubiera mantenido callado,
ahora serías tu quien yacería en un lecho de billetes,
pero como no es así te toca seguir indagando en nada.
Esas conversaciones que mantienes a escondidas
contigo mismo, tú y tu cabeza, tu cabeza y tú.
Esas charlas que nadie mas sería capaz de mantener
ni serían capaces de saber por dónde cogerlas.
Pensabas que era porque no te entendían,
pero el tiempo te dijo que la verdad era otra,
y tú eres quien no entiende todo lo demás.
Y ahora, cuando ya poco queda por sangrar,
cuando ya nada queda por vomitar,
donde el tiempo a pasado a su ritmo,
cuando tus venas están secas y no hay nada dentro de ti,
cuando ya te han rajado varias veces
para buscar no se qué dentro de tu cuerpo,
cuando tantas noches dentro de tu locura
has conseguido al fin rescatar alguna frase
que digne un minuto de atención,
ahora por fin te encuentras en tu aislamiento,
esa soledad tan buscada.
Dónde reside tu verdadero YO.
Y eso ¡oh amigo! eso no tiene precio.
Lo has conseguido.

imagen; dafni

Palabras en silencio.

Mi cuerpo rendido yace en un altar
pero mi mente se resiste a llegar,
sige indagando la infinia soledad, pues
el día transcurre con demasiada tranquilidad,
tanto que no me dí cuenta que el sol se despidió.
Me tatué tus ojos en los pensamientos,
y ahora no puedo desprenderme de ellos,
ni de esa mirada en la que me ví reflejado,
mirada la cual hecho de menos,
mirada la cual quiero sentir clavarse en mi piel
cada día al despertar, cada día al acabar,
mirada la cual quiero sentir atravesar mi corazón
como espinosa enredadera ahogando mi respiración,
mirada la cual quiero sentir que me aprisiona,
robándome la vida momento a momento.
Pero sé que estás ahí aunque no te tenga,
pero sé que estás ahi aunque nunca seas mía,
pero sé que estás ahí aunque nunca escuches
las palabras que en silencio te digo cada día.
Sueño con poder abrazarte
con alguna excusa inventada aunque suene absurda,
para así continuar con la carga
de quererte y no tenerte.

imagen; lennyconil

Alma desgarrada.

Te desgarro el alma
me impregno de tu tinta negra,
arranco imágenes que flotan
buscando un porqué
a algo que acabó
dentro de ti
sintiendo el vacío abrumador
al ver tu carne abierta
hurgando con los dedos,
pero ahora te toca a ti
ser quien tiene que estar así;
pues nada tiene mas importancia
que la que le quieras dar,
o puede que sean los recuerdos,
que te atormentarán
y te presionarán
tu mal gastado corazón,
ese que ya no late por mi
ni sabe ya porqué latir.
Ahora es demasiado tarde,
he de partir lejos de ti,
aunque sigas mi mismo camino.

Puntos Suspensivos (J.Sabina)

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a las galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

J.Sabina.

Tu.

Tu profunda mirada atraviesa,
piel huesos y alma.
haciéndote sentir deseosa,
el fuego bulle como magma.

Te observo de forma dudosa
aunque no es problema
para sentir tu lengua espesa
acariciar como suave lágrima.

Yacer contigo a solas
es el pecado mas prohibido,
sueño contigo a escondidas.

Eres un deseo añorado
para quién te ha conocido
aunque para ti sea como uno más.

imagen; LoveDoll22

Versos

No siempre soy el bueno,
ni tengo la culpa de todo,
matas mas que el veneno,
conmigo no da resultado.

Furtivo de tus mares,
olvidando festejar el olvido,
vagabundo por las calles,
odiándote al verme excluido.

Mi delirio incontinente,
una y otra palabras gastadas,
odiándome al verme impertinente.

Esquivando frases usadas,
que dijeron de todo.
evitando miradas calladas
que han visto demasiado,

imagen; belyal

Frío.

Cuando tengas frío,
tienes la llave de mi puerta,
conoces el camino,
y la palabra secreta.

Cuando estés en la estacada,
ve a la busqueda de estos huesos,
no importa que sea madrugada
si te sientes desencantada.

Si a pesar de las derrotas
no escarmientas,
busca mi reflejo en el espejo
practicando sonrisas a tu regreso.

Si estás cansada
de abrazos del viento
busca los mios
que con recelo te aguardan.

imagen; jaguar404

Así estoy sin ti.

Como un bombin sin Sabina,
como Chaplin sin bastón,
como una guitarra sin acordes,
como King Kong sin Ann.

Como Sísifo sin castigo,
como el sur sin las aves
en época de migración.
Como el sexo, sin rock ni droga.

Como el crimen perfecto
que nadie se atrevió a cometer,
como un crimen sin castigo.

Como un beso sin Judas,
como un camino sin recorrer
como un poeta sin expresión.

imagen; jokkah

Serrat y Sabina - Contigo

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas “volvamos a empezar”;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Mi alma sufre.

La luz de las velas impregna la habitación,
escribo estas palabras con la tinta negra
que brota de mis ojos.
Apenas consigo mantenerme despierto
pues llevo días sin dormir,
la almohada ya no tiene tu olor,
la cama sigue sin hacer,
condenado ya a no saber de tí
pienso en terminar con este sufrir,
aunque este mismo dolor que tan fuerte aprieta
a la vez me mantiene con vida,
pero una vida lejos de ti no es vida,
Mi mano se enreda entre mi cabello
y aprieta fuerte mi cabeza,
mis ojos se contraen furiosamente
y las lágrimas de dolor manchan mis ropas.
Todas las noches me acerco al lago,
aquel en el que solías nadar desnuda
y yo era feliz con verte sonreír,
pero ahora ya no estás,
ni siquiera la intuición está de mi parte
pues ya si quiera sé donde buscarte.
Tampoco dormir puedo,
pues la incertidumbre me agarra del cuello
y me ahogo en sueños vaciós sin fondo,
Cada momento sin tí es una condena,
la sangre de mi cuerpo, ahora fría y espesa
corre lentamente por mis venas
bombeando mi corazón,
un corazón que ya no late por ti,
un corazón que ya no tiene por qué latir.
Una vida que se apaga,
que se consume segundo a segundo,
Ahora saldré a buscarte una noche mas
y me perderé por el angosto bosque,
no pienso volver sin antes encontrarte,
pero si no te encuentro,
moriré bajo las atentas miradas
de los milenarios árboles y los secretos
inconfesables que se allí se esconden.
Una rosa negra yace entre las sábanas deshechas,
por si no vuelvo que comprendan mi sufrir,
que mi alma y corazón estaban negras de tanto dolor
por no saber nada de ti.

imagen; ZuTaRaxMyLove

Termínalo.

Termínalo.
Acaba ya con este dolor.
Dame la paz que ansío.

Asi te lo pido,
sabes que no puedo mas,
una y otra vez acabé rendido

Sin ganas de mirar atrás
con miedo a lo que depara
el horizonte delante mío.

Se intensifica mi sufrir
con cada bocanada al viento
áspero seco y frío.

Nunca comprenderás
lo que es estar así y creerás
que es fácil decir lo que digo

Pero no entiendes
ni tu ni nadie
por todo lo que he pasado

Y sabes tan bien como yo
que nada ha servido
mas que para hacerme daño

No busques culpables
pues nadie mas que yo
se de lo que trata esto

No me mires con esa cara.
Termínalo
acaba ya con este dolor.

imagen; caperuccita

Perdí la cordura.

Un día perdí la cabeza
no literalmente ya que esta
continuaba sobre mis hombros.
Me refiero a la cordura
pero yo no lo sabía
y no lo hubiese sabido
de no se por un chico joven.
-¡señor- gritó
-Ha perdido la cordura-
lo miré con los ojos muy abiertos.
-No tema, la encontré ahí tirada-
y señaló una alcantarilla abierta.
Me metí y ahí vi algo
parecía un trozo de carne cruda
pero debía ser mi cordura
como dijo el chicho joven.
La tomé
y la guardé en un bolsillo,
miré a mi alrededor y vi varias cosas mas,
el chico joven estaba conmigo
y me dijo que todas esas cosas
también eran mías.
yo lo miré con los ojos muy abiertos.
Señaló uno a uno todos los desperdicios,
eso es tu conciencia,
eso tu estado de ánimo,
y aquello que huele tan mal es tu sentido común.
Lo tomé todo y lo guardé como pude
en los bolsillos rotos del pantalón,
ahí se encontraba todo aquello
junto y revuelto.
El chico me dijo que si me comía todo
por fín podría ser como uno mas.
Salí de la alcantatarilla y me quedé ahí
mirando la gente pasar, decidí dar una vuelta
con todo aquello apretando mis bolsillos
y observé todo con gran detenimiento,
la gente haciendo la compra,
paseando sus perros
o sentados en los bancos del parque
acomodados en su fácil y sencilla vida.
Volví a casa y eché todo aquello
que apestaba mis pantalones por el retrete,
luego tiré de la cadena.

imagen; A-Ri

Esta noche huele a sexo.

En las calles de la ciudad
sobra la droga,
los perdedores y las putas,
que a esta hora echan la ronda.

Todo es sucio esta noche,
la luna se ha maquillado,
se ha sombreado los ojos
y pintado los labios de rojo. 

De los bares salen borrachos
tirándose por el suelo
en busca de algún centavo
para un último trago. 

Esta noche huele a sexo,
a deseo prohibido.
Y el sabor a carne
persiste en el paladar. 

Y tú darías lo que fuera
por saciar las ansias,
esas que te vuelven loco
y hacen que todo de vueltas. 

Pero no quieres putas,
ni drogas ni alcohol,
solo quieres que te vuelva a enredar
con sus largas piernas­ y no salir. 

Sabes que te está esperando
y la idea recorre tu piel
desquiciado perdido
¡de querer tenerla ya!

imagen; ScullyMir 

El Viejo Tocadiscos.

Poníamos el viejo tocadiscos cada noche, no importaba el disco. Ella bailaba y bailaba para mi y con dos copas de mas era yo quien bailaba para ella. Bailábamos todas las noches pero nunca juntos, era un juego, un juego genial. Y cada noche era diferente, disfrutaba mirándola, ella se reía mucho cuando era yo quien bailaba tropezándome con todo.

Nos daba igual que sonara el teléfono o que nos llamasen a la puerta para que bajáramos el volumen o que los vecinos nos pegaran voces. Solo importaba bailar y bailar al son del viejo tocadiscos, y reír, reír toda la noche.

El resto del día no nos soportábamos, nos odiábamos, no podíamos aguantarnos, esperábamos cada noche a que saliese la luna para poner el viejo tocadiscos y olvidarnos de todo mientras bailábamos y bailábamos. Era el único momento del día en que disfrutábamos juntos ¡incluso nos reíamos!. Era un juego genial… genial, y era nuestro, solo nuestro. Bailar y reír. Reír y bailar.

Pero ella empezó a invitar gente a casa cada noche para que me vieran bailar y como me emborrachaba y tropezaba o me estampaba contra el suelo cuando bailaba. Eso no me gustaba, me incomodaba pero a ella parecía encantarle y reía mas y mas que cuando bailábamos solos.

Los demás nunca bailaban, solo miraban y daban palmas mientras gritaban una y otra vez; -¡baila! ¡baila borracho! ¡baila!. Y todas las noches ya fue igual, aquel salón lleno de gente, que se bebían mis cervezas, escuchaban la música de mi viejo tocadiscos, se fumaban mis cigarrillos, los hombres desnudaban a mi mujer con la mirada y de mí se reían a carcajada límpia, las mujeres solo me llamaban para ridiculizarme ante sus demás amigas, también allí reunidas.

Hasta que me cansé. Ya no quise mas. Una noche me quedé quieto mientras todos daban palmas y reían y gritaban y me miraban esperando que hiciera algo gracioso, pero para mi ya no tenía sentido, me quedé observando sus grotescas caras de felicidad y sus gestos mundanos. Gritaban mi nombre incitándome a seguir bailando. Pero seguí ahí quieto. Paré la música. Pero sus voces no cesaron, seguían gritando y dando palmas.

Agarré a una mujer, tomé su cuello y la besé metiendole mi lengua húmeda hasta la garganta, hacía amagos de apartarse pero la tenía fuertemente agarrada del cuello. La solté. Escupió. Aquel gesto consiguió al fin que todos los presentes callaran. Silencio. Y ahí seguía yo, quieto, observando como sus miradas desprendían odio.

Mi mujer se levantó, se acercó a mi y me derramó su vaso… no sé que contenía pero olía a vomito, da igual, no importa. Me dijo que no quería volver a verme, que ya no era gracioso. Yo no dije nada. Tomé mi viejo tocadiscos y salí de ahí. Alquilé una habitación en una pensión y comencé a bailar solo delante de un espejo, ahí me vi por primera vez bailar, borracho perdido, tropezando, me caí contra el suelo, me sentí patético, me encendí un cigarro y seguí bailando delante del espejo toda la noche con mi camisa sucia de aquel líquido que me derramaron.

Nunca mas volví a saber nada de ella ni de sus fiestas.

Solo es un juego.

Una noche me dijo
que conoció a un hombre
en su trabajo,
Yo seguí bebiendo vino
y no me molesté
si quiera en mirarla.

Noches después me dijo
que el hombre de su trabajo
era encantador y soltero,
yo la miré, me bebí
el resto del vino de un trago
y le dije que llevara cuidado.

Sus ojos diminutos mi miraron,
y se indignó conmigo,
eso me lo dijo todo,
le dije que para aquel hombre
aquello era un juego
al que todos los hombres juegan
con la mujeres comprometidas.

Ella se dió la vuelta
y se durmió.
yo me dormí también.

Días después, me dijo
que saldría a la noche
y llegaría tarde.
No le pregunté,
seguí con mi vino.

Volvió borracha, le dije
que llevara cuidado con ese hombre
que para el no era mas que un juego
al que todo hombre juega
con las mujeres comprometidas.

Me dijo que no sabía
lo que era el Amor.
No le contesté.
Esa noche acabé borracho.

Días mas tarde
me dijo que recogiera mis cosas
que hiciera la maleta
que no quería saber nada de mí
y me fuera de su casa.

Yo cogí unos calzoncillos
limpios que encontré
por ahí tirados,
me los eché al bolsillo
y me fui.

Días después me llamó,
me dijo que cuando habló
con aquel encantador hombre
y le dijo que me había dejado
para estar con el,
éste se dió la vuelta
y ya no quiso saber nunca
nada de ella.

Me pidió que volvieses a su lado.
Colgué el teléfono.
Me tiré en la cama de aquel
sucio y apestoso hostal
y comencé a reír y reír.
Esa noche acabé borracho.

Pequeño claro de luz.

El día amaneció triste
amenazaba lluvia
y el sol se escondía
tras sus lacayas las nubes.

La mañana oscureció
pero el cielo aguantó
y no rompió en mil lágrimas,
pues ya está acostumbrado.

El día podía haber sido
mucho peor
pero escuché tu voz
y calmó mi desesperación.

Al otro lado estabas tu
contemplando el mismo cielo,
viéndolo sufrir por contener
esas lágrimas de dolor.

Y escuché tu alegre reír
y un claro se abrió
en la oscura mañana
de angustia e inquietud.

Ahora,
el sol continúa tímido
sin atreverse a salir
y el cielo contiene aún su sufrir.

Pero ya todo da igual
no importa
que caiga un aguacero
o se acabe el mundo.

Porque hoy,
he escuchado tu voz.

imagen; robiciusei

Un día no estaré aquí.

Un día ya no me verás aquí,
me iré y no sabrás donde.
ni sabrás nada de mi.

Un día ya no estaré,
me iré sin nada,
sin maletas, sin ropa.

Ni siquiera yo sabré
donde estaré,
pues no tengo rumbo
ni punto de destino.

No te preocupes por mi,
yo estaré bien,
siempre supe cuidarme solo.

Tu sigue con tu vida,
pues no debes
esperarme despierta cada noche.

Pensaré mucho en tí,
no te quepa duda,
pero tengo que romper
las cadenas que me atan.

No me busques al amanecer
pues estaré andando
muy lejos de aquí.

Caminaré por sendas
de todo tipo,largas, cortas,
escarpadas y sencillas.

No significa
que te vaya a olvidar,
pues sabes que eso
no puede pasar.

No preguntes a nadie
si saben algo de mi
pues solo les harás sufrir.

Empezaré de cero,
no será tan complicado,
y si lo es, bienvenido sea.

No temo la nada,
tampoco fracasar o perecer
solo busco,
ser libre como el viento.

Pero, ten la esperanza
de que una noche
mientras duermas

unos labios rozarán tu cara
entonces sabrás,
que es la verdadera alegría.

las lágrimas mojarán tu rostro
no por tristeza de no tenerme,
si no, por la alegría
inmensa de abrazarme.

Mientras tanto,
cuídate mucho.
sé feliz.

imagen; gerx8

Las piernas mas bonitas de la ciudad.

Ahí estaban
esas largas piernas otra vez
no eras capaz de saber
donde empezaban o terminaban.

Se hacían interminables
cuando las mirabas de arriba abajo
recorriendo velozmente
con tu pequeña cabeza.

Te gustaban mucho
podías pasarte horas ahí
mirando esas largas piernas
sin darte cuenta que pasaba el tiempo

A ella le gustaba
posaba para ti
y se ponía cachonda
cuanto mas la mirabas con esa cara

Esas piernas desnudas
eran tu perdición
lo sabías
pero te daba igual, te gustaba.

Pero ella se cansó
de que pusieras cara de tonto
cuando mirabas sus largas piernas
y un día se largó.

Y te quedaste ahí
con esa cara que se te quedó
un rostro sin expresión
sin forma nunca mas.

Ahora ella no está, se fue sin tiempo
a poder decirle
que fueron las piernas mas bonitas
que jamás hayas visto.

Escuchaste una vez
que ahora se dedica a caminar,
camina y camina con esas piernas
y los hombres la miran como la mirabas tu.

Y va recorriendo lugares
sin rumbo alguno
con esas piernas tan largas,
las mas bonitas de la ciudad.

imagen; saca-grapas 

Sin buscarme.

Llegaste a mí sin buscarme,
sin saber quien era
y sin conocerme.

Apenas ha pasado el tiempo
y no sé porqué
te escribo esto.

Apareciste en mi vida
y ahora no quiero
que desaparezcas.

No quiero formar parte
de tu pasado,
ni de lo que pudo haber sido.

Ahora quiero ser tu presente,
también tu futuro
con todo lo que conlleve.

No importa el dolor
tampoco el sufrir
solo importa tu y yo.

Si caes caeremos juntos
si lloras
lloraré contigo

Si sufres sufriré a tu lado
y si ríes me harás ser
el hombre mas feliz.

Llegaste a mi sin buscarme
y ahora no quiero
que te vayas..

Maldito borracho.

Conoces estas calles demasiado bien
las has recorrido desde tu infancia.
Mira el parque aquel a lo lejos,
en el jugabas de pequeño con otros niños,
ahora acabas ahí tirado por las noches
con varias botellas de vino barato
vacías a tu alrededor,
y una terrible resaca al día siguiente.
Así te ves, asi te ven
donde antes pegabas patadas a un balón
y te hacías daño jugando al futbol
o te ruborizabas
cuando se te acercaban las niñas
con esas sonrisas de oreja a oreja.
Mírate ahora, como has acabado.
Burroughs probó con todo tipo de drogas
fue un experto adicto a las mas peligrosas,
pero tu no te has atrevido
con otro tipo de droga mas que el acohol.
Pero eres joven.
Bukowski escribió su primer libro
a las 49 años.
Tú tienes menos del doble.
Puedes emborracharte las noches que quieras,
pero no vuelvas a quedarte ahí tirado
porque otra noche no estaré aqui
y no podré venir a recogerte
o te veré tirado y no querré ayudarte
y me entretendré mirando
como te ahogas en tu propio vómito ¿vale?.

imagen; kphotos

Hablando conmigo mismo.

¿A que no eres capaz
de escribir un texto al día, eh?
Sabes que soy capaz
de escribir mil y un textos al día.
Perdona que te diga pero no,
no creo que seas capaz de sacar uno al día.
Claro que puedo, pero
¿sabes cual es el problema de eso?
¡Sorpréndeme!
Que entonces no seré selectivo.
¿Selectivo? Vaya mierda de excusa.
Vale, cállate y prepárate
que te vas a cansar de tanto leer
y yo de tanto escribir.
¿Cansarte de escribir?
Pero si te pasas el día escribiendo.
Ya, bueno, pero no publicando,
a ver que sale.

imagen; Nirvo

Llueve

6:36 pm

Continúa lloviendo aquí, un rugido atenaza el cielo
creándole una brecha, rajándolo de arriba abajo
y comienza a llorar
en una y mil lágrimas de incesante sufrir.
Unos violines chirrían de fondo, parece Réquiem
pero no estoy seguro pues las lágrimas del cielo
estrellándose contra el suelo, nublan mi entender
y no me dejan escuchar nada mas
que su incesante sonido, aquel que hacía tiempo
dejé de oír no por placer, si no mas bien
por falta de mas brechas en el cielo.

7:16 pm

Continúa lloviendo aquí.

imagen; Mercurio2539

Hoy por hoy.

Hoy puede ser un buen día
Para caminar bajo el sol
Pisar los charcos de ayer
Y reír porque sí.

Hoy puede ser un buen día
Para que llueva como anoche
Y caminar bajo la lluvia
calándome los huesos

Hoy puede ser un buen día
Para andar con una sonrisa
Porque no siempre
Todo es tan triste como lo ves.

Hoy puede ser un buen día
Para tirarme en el césped,
Ver como pasan las nubes
Y contemplar sus formas.

Hoy puede ser un buen día
Para recordar el ayer
Sin caer en la melancolía
Porque tengo una sonrisa dibujada.

Hoy puede ser un buen día
Para decirte que ya no pasa nada
Que todo está superado
Y no fue para tanto.

Hoy puede ser un buen día
para gastar las momeadas sueltas
del pantalón y darme un capricho
porque me lo merezco y nada mas.

Hoy puede ser un buen día
Para dedicarlo a mí
Para pensar en mi mismo
Y no dejar de escribir.

Hoy puede ser un buen día
Como cantó Serrat.

imagen; mr-anf

Poema sin título

El tipo ocultaba su mirada
tras poderosas manos
sabía bien lo que hacía
y no lo hacía nada mal.

Melancólicas formas
sin forma definida
añoraban la copa de fuego
rota ahora falta de pasión

Donde dieron a probar
entre lágrimas de cristal
el crudo sabor a sangre
eclosionando en la cabeza de Orión.

Entre besos de animal
por un momento de pasión
que no se pudo consumar
todo quedó a medio terminar.

Miradas lascivas deseando probar
solo un poco nada mas
lo que el tipo tanto amaba
con recelo y ansiedad.

imagen; fire-kerow

Poesía Operada.

Guantes de cirujano
arrancan de cuajo de mis entrañas
trozos de algo viscoso
pregunto que es
dicen que poemas coagulados,
que llevan ahí mucho tiempo.
¿Que harás con esta masa viscosa?
Pregunta una voz cercana.
Tirarlo todo al retrete
estos son de lo mejor que escribí
imagina como quedarían los otros.
Sí, bueno, tienes razón.

imagen; ramiro-lopez

Poeta de Mierda

Entro por tus grandes ojos

tan negros como inmensos,

desde ellos consigo

introducirme en tu cabeza.

 

Nado por todo el cuerpo

de un lado para otro.

Desde tan dentro

Siento arder tu carne.


Te produzco una arcada

de tanto restregarme dentro tuyo

Me vomitas

Como al último trago de whisky barato.


Vuelves a tenerme delante

algo mas sucio que antes,

ahora eres tu

quien entra por mis ojos.


Nadas por todo mi cuerpo

Y me susurras desde dentro

Que has visto estrellas

en mi estómago.

 

¿Estrellas?

¿Estrellas en mi estómago?

¿Pero que mierda es esta?

Que fácil fue ser poeta…

 

imagen; mkindustrial

Desde mi ventana con rejas.

Encerrado en esta habitación
solo una ventana que da al exterior,
tiene rejas y a través de ellas observo al mundo.
Desde ella puedo ver amaneceres y anocheceres.
Siempre la tengo abierta menos cuando llueve,
es entonces cuando mas me gusta acercarme
y ver como las gotitas de agua mojan el cristal,
a veces cuando cesa la lluvia y tengo suerte
veo salir el arcoiris, pero otras veces no.
Me gusta mucho observar por mi ventana con rejas
como la gente camina y camina,
muchos andan deprisa como si llegaran tarde
a una cita muy importante.
Otros caminan sin prisa despreocupados y tranquilos.
Me gusta observar como los niños juegan
y escucharlos reír con otros niños.
Una vez alguien me dijo que aún guardaba la esencia
de ese niño que un día fui, pero no le hice caso
porque yo nunca fui niño y nunca reí ni lloré
ni supe que es el amor de unos padres
ni que te cuiden ni jugar con otros niños.
Me gusta observar a las parejas que andan
cogidas de la mano o la cintura,
se les ve tan felices que parece
que el mundo esté hecho solo para ellos.
Y matrimonios mayores que han vivido mucho
y no se cansan de seguir juntos y es algo admirable.
También veo jóvenes en grupo
buscando chicas de sus edades para ligar con ellas.
Pero desde mi ventana no todo son cosas bonitas,
también he visto cosas feas y desagradables,
como por ejemplo personas pelearse a puñetazos y patadas
o a niños llorar y madres regañando a sus hijos y chillarles.
También parejas discutir gritándose como si se odiaran y
todo ese amor que un día sintieron se desplomase en un momento.
A veces, cuando me aburro de tanto observar y ver cosas,
me quedo sentadito en un rincón de mi habitación
y pienso en todo lo que he visto y he observado,
tanto las cosas bonitas como las cosas feas
pues tanto de una como de otras
hay que sacarles provecho y aprender de ellas.
No sé cuando me dejarán salir de esta habitación
pero creo haber aprendido lo suficiente sobre la vida
o al menos sobre el comportamiento humano
y aprendí lo suficiente como para disfrutar
cada mañana de un amanecer
o del cautivador atardecer,
con todo lo que vi y todo lo que observé
he aprendido demasiadas cosas que no puedo hacer.
He visto como los hombres tratan a las mujeres
algunos lo hacen mejor y otros lo hacen peor.
También aprendí de tanto observar y de tanto mirar
que cuando un niño llora es para pedir atención
la cual hay que ofrecer porque si no el llanto no cesará,
y a un niño hay que cuidarlo muy bien
para que crezca sano y fuerte.
Aprendí también que el amor a veces
se rompe como un frágil cristal
pero aprendí también que no siempre acaba mal,
observando a las personas mayores que siguen juntas
desde muy jóvenes, desde que se conocieron.
Una cosa muy curiosa de la que me he percatado
de tanto observar por mi ventana con rejas es
que muchas personas no saben aprovechar su tiempo
o no saben que hacer cuando no tienen nada que hacer,
en cambio, con todo lo que he aprendido de tanto observar
sé que yo aprovecharía la vida a cada momento,
y desde mi ventana con rejas
le daría un consejo a todas esas personas que observo
y es que la vida es para vivirla,
para no dejar pasar el tiempo como si nada.
Aunque quizás deba callar, porque yo soy el primero
que deja pasar la vida ante sus ojos mirando y observando.
Sin nada mas que la sensación de desasosiego
de que el tiempo pasa sin poder hacer nada mas
que observar y mirar.

iamgen; NicoMondrian

El Aullido del Lobo.

El lobo

no duerme esta noche,
siente la rabia

azotando su sien.
El lobo

acecha el horizonte,
sabe que hoy no estará solo,
El lobo

inquieto camina despacio
siente los nervios,

se mantiene sereno.
Está cansado y triste
pero sus fuerzas no han cedido.
Silencio.
Se escucha un perro ladrar
otro a lo lejos aullar,
los muy miserables

intentan imitarle,
pues también saben

llorar a la luna.
El lobo

siente que la furia

eriza su pelaje,
los ojos se inyectan en sangre
y un gruñido

rasga su garganta.
Los perros

aúllan con mas fuerza,
pidiendo prestada

un poco de atención,
intentan destacar ante los demás.
El lobo

contempla la escena,
una de las más

patéticas de su vida.
Los perros

se sienten orgullosos,
piensan que están haciendo
una fructuosa tarea.
El lobo

continua gruñendo,
rasgándose la garganta
dando vueltas a su alrededor.
La luna

se mantiene callada
majestuosa desde lo mas alto
contemplando la escena

entre nubes y estrellas.
El atronador aullido del lobo
golpea en la mente

de todo ser viviente
causando un incómodo silencio
y una situación inquietante.
Se despierta la rabia

y reacciona ferozmente
desgarrando trozos de carne

con sucias garras,
mordiendo cuellos,

rompiendo yugulares
para terminar con los aullidos
de los apestosos perros
y recrearse mas tarde

con sus cadáveres
desgarrándoles el pelaje
dejando la carne abierta
para que los buitres a la mañana
tuvieran con que alimentarse
y continuar así

con su mísera vida.
Abriéndose paso

por un río de sangre,
para llegar a la luna
y así hacerle el amor
el resto de la noche
y que los miserables perros
que queden agonizantes
contemplasen la escena

sin poder hacer nada,
porque la luna

tenía un dueño,
el único animal

entre todos los hombres
capaz de reventar tímpanos

con ladridos
y hacerlos sangrar

con un atronador gruñido.
El lobo

es el único,

que sabe aullar a la luna.
El lobo,

marca su territorio
a mordiscos y zarpazos.
El lobo,

defiende lo que ama.
Por encima de todo.

imagen; Mutley the cat